Me gusta la parte de imaginar | The Florence Blog

Me gusta la parte de imaginar




Los primeros libros que leí en mi vida, eran esos libros gordos de cuentos clásicos, y no tanto, que me leían antes de dormir. Esos que ahora no tienen ni tapa, pero que atesoro y guardo con mucho cariño.
Después siguieron los libros que sacaban las revistas GENIOS y BILLIKEN que mi mamá me compraba, y que creo le gustaba coleccionarlos mas a ella que a mi.
Leí El Principito estando en la primaria, y me pareció aburrido. No podía comprender como los planetas eran tan chicos y los personajes tan grandes, como los días eran tan cortos, y como podían comunicarse de un planeta a otro solo hablando, cuando yo tenía que viajar media hora viernes y domingo para ir de la casa de uno de mis padres a la otra. Me parecía inverosímil. Tal vez ya era demasiado complicada desde pequeña, tal vez desde entonces ya le buscaba la vuelta a las cosas.
El libro que marco preadolescencia fue Mi planta de Naranja-Lima de Jose Maurp de Vasconcelos. Había muchas cosas que no asimilaba en su totalidad, pero no podía dejar de llorar pasando cada página, y tampoco podía entender porque se me llenaban los ojos de lágrimas. Años después lo volví a leer y volví a llorar, aunque ahora si entendiendo porque lo había hecho la primera vez.

Digamos que no puedo leer un libro dos veces. Vamos, que poder puedo. Pero me compenetro tanto con los personajes, las historias, que hacerlo de nuevo es como traicionar ese mundo imaginario que creé en la primer lectura. Y cuando los vuelvo a leer, no puedo mas que recordar, porque por mas que me de cuenta de cosas que antes había pasado por alto, la historia ya esta marcada y no puedo modificar lo que ya imagine.

Cuando tenía 11 o 12 años no me dejaron leer el Código da Vinci de Dan Brown porque decían que era muy fuerte (?). Pero años después leí Ángeles y Demonios, leí La Conspiración, La Fortaleza Digital y leí Inferno hace no mucho del mismo autor.
Después de que no me dejaran leer a Brown, y por esas hipocresías de los adultos, arranque a leer Cell de Stephen King. No entendía nada, y el ritmo de la lectura en sí me aburrió; nunca mas volví a leer nada de King. ¿Debería no? ¿Que recomienda el lector?
Intente leer Harry Potter 4 (perdón fans, pero no recuerdo ahora el nombre), y me aburrió, preferí ver la peli, mala mía.
Intente con El Señor de los Anillos y tampoco funciono. Recuerdo haber leído algunos tomos de la colección de Narnia que me gustaron mucho, pero no me pareció la gran cosa.
Y después termine leyendo como adolescente tonta toda la saga Crepúsculo, y mas adelante la saga de Crónicas Vampíricas, y en unas vacaciones por Córdoba, de casualidad compre el primer tomo de Vampiratas. Y juro que me flipaban, me volvía loca. Tampoco era mega fan, de esas que tienen posters por todos lados y se disfrazan. Pero todo eso era a mi aunque en menor medida, lo que para muchos fue Harry Potter.
Vampiratas fue un amor de muchos años, y lo transite durante toda mi adolescencia (el señor autor tardo demasiado entre un libro y otro), y vieron que uno crece, y cambia y ya no es el de antes, y hace un par de años, no pude terminar de leer el último libro porque ya no me llamaba como antes. Pero tenía que cerrar la historia, aunque ya sabía masomenos de que iba, y por suerte una prima de mi abuela que se copo con la saga me contó el final.
A los 15 leí Verónica decide morir de Coelho y me encantó, no se si porque lo leí en un momento muy jodido de mi vida, pero de cierta y retorcida forma me dio esperanzas.
Algo que destaco de la profesora Rusciani de literatura del Norland, son todos los libros que nos hizo leer durante los últimos tres años de secundario. Del Cid Campeador al Martin Fierro, pasando por muchos, muchos textos que no les voy a mentir, no me acuerdo los nombres (sorry pero tengo que hacer mucho esfuerzo en mi mente para recordar los nombres, pero por suerte tengo todos los textos guardados en una biblioteca), y tengo que reconocer que leer Don Quijote fue algo que no hice y me leí un resumen y chamuye el examen, mala mía, de nuevo.

Nunca fui una gran lectora, y si el libro de entrada no me atrapa seguramente no lo lea, porque no puedo obligarme a imaginar. Pero cuando un libro me gusta, me engancho, no lo puedo soltar, y necesito leerlo, y todo se vuelve una vorágine donde cada segundo tiene que estar dedicado a saber que va a pasar.

Si bien no me he puesto metas para este año, porque es algo que jamas hice, ni se me da por hacer. Un pensamiento recurrente que tenía el último tiempo es que este año me gustaría leer mas.
Por suerte tengo dos horas diarias de viaje en colectivo que son el momento ideal para dedicarle a la lectura. Así que arrancando el año en lo de un amigo elegí un libro de su colección y se lo pedí prestado. Lo tuve luego una semana cerrado porque tenía mis lentes en reparación, pero una vez que comencé a leerlo solo pasaron unos días hasta terminarlo. 
De ese libro les cuento en unas semanas, pero si tengo que decir que fue un reencuentro con muchas cosas lindas que la lectura invita, y que hace mucho no disfrutaba. 
¡Así que ahora voy por mas!

Flor.


1 comentarios:

  1. Que lindo post, Flor... leer definitivamente tiene algo mágico. Yo extraño hacerlo...
    un besote!

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